Y colorín colorado | Octava sesión del #INCLUcuento

Este cuento se ha acabado. Al menos la primera fase en la que estaba implicado todo el alumnado: la creación de la historia.

En la última sesión Alicia nos ha leído la versión final del texto de nuestro libro. Es emocionante cómo después de varios meses de trabajo y con la implicación de más de cincuenta personas entre alumnado, profesorado y facilitadoras hemos conseguido contar una historia en la que están presentes las inquietudes de los tres grupos motores. Sería genial poder compartir el texto, pero desde ahora pasa a estar en manos de Raúl N. Guridi, que se encargará de poner imágenes a todo el universo que hemos imaginado.

También hemos aprovechado para hacer una evaluación de esta fase del proyecto en la que todas las personas implicadas en la creación del cuento han tenido la oportunidad de expresar qué aplauden, qué critican y qué propondrían para mejorarlo. Este momento de reflexión es fundamental para que el alumnado valore cómo se ha sentido a lo largo de las sesiones; también para que el equipo de facilitación tome nota de posibles aspectos sobre los que incidir o repensar con vistas a futuros procesos.

Los grupos aplauden que se haya podido cerrar la historia y acabarla.
De la misma manera están contentas de poder decir que las historias que habían pensado en cada centro tienen su representación en el texto final. Algo que priori –como ya comentamos– parecía muy complicado.
Aplauden también el respeto a todas las personas y el ambiente de confianza que se ha generado, en el que cada una podía ser y expresarse como necesitara.
El alumnado considera esencial que se trabajen en proyectos así, en los que se propicie el intercambio entre personas de diferentes cursos y en los que se trabajen contenidos de otra forma: lejos del libro de texto, de la disposición tradicional de las aulas y del clima del silencio en el que una persona habla y ellas escuchan.

Los grupos critican que en algunos momentos haya poca implicación por parte del alumnado, que algunas veces tiende a quejarse por el hecho de quejarse. Son conscientes de que ha habido momentos complicados en el proceso de creación en los que la implicación debería haber sido algo más alta de lo que fue.También hablan de la puntualidad que algunas veces han tenido para las sesiones, que no podían terminarse por haber empezado más tarde del horario establecido.

Para próximas ocasiones proponen que haya muchas más actividades en las que los tres centros puedan trabajar juntos. No había un solo día en que cada grupo no preguntase por los otros. En futuras ocasiones podría haber sesiones de encuentro intermedias.
También proponen que desde un primer momento el alumnado conozca todo el proyecto, con sus implicaciones, tiempos y objetivos. De esta manera tendrán miras hacia un punto fijo al que dirigirse.
Sería genial que en futuros proyectos hubiese muchas más sesiones y que fueran algo más largas.

¡Habrá que escribir otro cuento!

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