INCLU* en la sierra: primera jornada de encuentro y trabajo

Esta fue la primera actividad formativa del proyecto INCLU*, celebrada en junio del curso pasado. Un encuentro de todas las personas que a lo largo de este curso trabajaremos en la creación de un cuento en tres centros educativos: el IES Itálica, el IES Diamantino García Acosta y el CEIP Andalucía. Cada escuela ha creado una comisión mixta de trabajo compuesta por profesorado, familias y alumnado. Nuestro reto es crear un álbum ilustrado acompañados por Alicia Bululú y Raúl Nieto Guridi.

Desde Sevilla nos desplazamos a una granja escuela. El espacio se encuentra en Cazalla, una localidad situada en la Sierra Norte de la provincia. Después de muchas curvas en el viaje llegamos a un caserón típico de la zona, desayunamos y comienza la sesión de trabajo.

“Mi abuela me decía que cada vez que llegara a un sitio tenía que saludar a los que allí estaban. Según la hora del día, convendría decir buenos días, buenas tardes o buenas noches. Siempre le hice caso a mi abuela y como es por la mañana creo que lo mejor es decir bien alto: ¡Buenos días!”

Alicia Bululú nos saluda. Es narradora oral y ha preparado toda la sesión de trabajo para este primer encuentro. Alicia cuenta. Cuenta muchos cuentos. Nos lleva de lugar en lugar, de lugar en lugar, de LUGAR en LUGAR. Alicia trabaja con el grupo a través de los cuentos para hacer que viaje y comprenda qué vamos a trabajar. A través de la contada de historias nos sitúa en universos tangentes al que crearemos el próximo curso. Un universo donde todas las personas somos iguales y tenemos derecho a ser diferentes.

El recorrido por el que Alicia nos lleva empieza con la historia Por cuatro esquinitas de nada.

¿Alguna vez has querido cambiar de forma? ¿Y de color?

También trabajamos las historias de Pequeño azul, pequeño amarillo; Rojo y Tres Monstruos. Alicia propuso entonces dividirnos en grupos más pequeños y trabajar con cuatro cuentos diferentes a partir del cuerpo: El cazo de Lorenzo, Yo voy conmigo, Esto no es normal y Eduardo, el niño más terrible del mundo.

Después de comer paella, ensalada, croquetas y sandía fresquita, pasamos un rato en la piscina antes de volver a trabajar. ¿Quién puede resistirse a meterse en el agua cuando hace tanto calor fuera y nada que hacer?

Cuando volvimos al espacio había una nueva zona de actividades para jugar. La zona para escuchar historias seguía abierta. Antes jugar, después de comer, escuchamos nuevas historias. Alicia aprovechó entonces para presentarnos a Raúl, a través de algunos de sus libros y sus ilustraciones. Conocimos a Guridi a través de algunas de sus historias.

Ilustración de ¿Qué tengo en la cabeza? de Guridi

En INCLU* también ponemos el foco sobre las prácticas coeducativas en las escuelas. Creemos que las escuelas inclusivas pasan porque todas las personas seamos tratadas como iguales con independencia de nuestro género. Queremos que el álbum ilustrado que resultará de este proceso sirva también para trabajar cuestiones de género. Para introducir esto en la primera sesión de trabajo, Alicia trabajó con otro libro: Las mujeres y los hombres. A través del cuerpo trabajamos los estereotipos masculinos y femeninos. ¿Si hacemos una estatua de una persona limpiando será un hombre o una mujer? ¿Quién cuida? ¿Quién puede cuidar? ¿Tenemos claro que todas las personas podemos hacer de todo?

La abuela de Alicia decía que al llegar a un sitio había que saludar. Suponemos que al salir de allí también se despediría. Y eso hicimos. Volver a casa con ganas de volver a encontrarnos y con la cabeza llena de historias para empezar a crear la nuestra propia. Allá vamos.


Nota al pie: creemos importante compartir con todas las personas interesadas en el proceso aquellas historias, cuentos e imágenes que nos inspiran y conforman la base de nuestro trabajo.

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